La Argentina Verde

Cuidar plantas forma parte de la rutina de 8 de cada 10 argentinos.

Un nuevo estudio de Voices! muestra que las plantas se consolidan como un anclaje emocional cotidiano: brindan calma, bienestar y compañía, especialmente entre quienes las cuidan de forma regular.

Principales hallazgos

Los datos son contundentes: el 67% de los argentinos le asigna mucha o bastante importancia a su relación con las plantas, una valoración transversal a todos los segmentos sociodemográficos. La importancia aumenta con la edad —llega al 87% entre los mayores de 65 años y crece entre mujeres (71% vs 63% en hombres). En contraste, solo un 16% de la población declara que no tiene o no le interesa tener plantas, lo que confirma que se trata de un fenómeno ampliamente extendido.

Tener plantas es la norma; cuidarlas, la práctica dominante

La investigación muestra una altísima tenencia: el 84% de los argentinos tiene plantas en su hogar o lugar de trabajo, y más de la mitad (55%) afirma tener muchas o varias. Esta tenencia es mayor en el interior del país.

Pero el dato más relevante no es solo tener plantas, sino cuidarlas activamente.

El 80% de la población realiza tareas de cuidado —regar, trasplantar, observar su crecimiento— y un tercio lo hace todos o casi todos los días, integrando el cuidado vegetal a su rutina diaria. Este involucramiento cotidiano es clave para entender los beneficios emocionales que emergen del vínculo.

Beneficios emocionales: el cuidado potencia el impacto

Si bien los beneficios de las plantas son sostenidos por porciones significativas de la población general, entre quienes realizan tareas de cuidado frecuentes, la función emocional de las plantas se intensifica de manera clara. De mayor a menor incidencia, estas personas declaran que las plantas les brindan en gran medida (mucho + bastante):

• 61% conexión con la naturaleza en población total (68% entre quienes las cuidan)

• 53% bienestar emocional (sube a 60% entre quienes las cuidan)

• 54% calma o sensación de relajación (60% entre quienes las cuidan)

• 41% sensación de compañía (46% entre quienes las cuidan)

Estos porcentajes se concentran especialmente entre mujeres y personas mayores, mostrando que el vínculo se profundiza cuando hay cuidado personal y sostenido.

Plant parenthood: una forma de vínculo que no exige, pero sostiene

Este fenómeno se inscribe en lo que la investigación identifica como plant parenthood: una relación de cuidado y responsabilidad cotidiana con lo vivo, que no se basa en la demanda emocional ni en la reciprocidad explícita, pero que ofrece ritual, presencia y continuidad. A diferencia de los vínculos humanos —cada vez más selectivos y frágiles— las plantas proponen una conexión estable, silenciosa y reguladora.

En palabras de los propios participantes del estudio hablando de un momento de conexion, este vínculo se vive desde la observación del crecimiento, la paciencia y el cuidado hacia otro ser vivo:

“Se ven tres macetas con plantas que están creciendo, particularmente una que es cilantro y tiene hojitas nuevas. Me conecta con el entusiasmo que me genera que de una semilla brote algo, y que de ese brote salga una planta. Una planta que no es mía y que estoy cuidando, y por eso también me conecta con una persona que quiero mucho.”

Desde un marco teórico, este patrón dialoga con la Attention Restoration Theory, desarrollada por Rachel Kaplan y Stephen Kaplan, que sostiene que el contacto cotidiano con elementos naturales —incluso en pequeña escala— ayuda a reducir la fatiga cognitiva y favorece la regulación emocional.

Una tendencia que también se expresa en el mercado y la cultura

El crecimiento del vínculo con las plantas no se limita al plano emocional. En los últimos años se observa una expansión sostenida de viveros urbanos, ferias barriales, comunidades de intercambio de esquejes y contenidos digitales vinculados al cuidado vegetal. Las búsquedas en Google relacionadas con plantas de interior, huertas urbanas y cuidado de plantas muestran una tendencia ascendente, reflejando que el interés no es decorativo sino práctico y experiencial. Este movimiento hacia lo vegetal también se refleja en el crecimiento del uso de plantas en cosmética, fitoterapia y prácticas de salud complementarias, donde lo natural aparece asociado a confianza, cercanía y una forma de reconectar con lo vivo en un mundo cada vez más artificializado.

Lejos de ser una moda pasajera, Argentina Verde muestra que el vínculo con las plantas forma parte de una reconfiguración más amplia del cuidado, el bienestar y la vida cotidiana. Las plantas no reemplazan a los vínculos humanos, pero se consolidan como anclajes emocionales accesibles, capaces de ofrecer calma, sentido y conexión en un mundo cada vez más incierto.

Constanza Cilley, Directora Ejecutiva de Voices! y analista social a cargo del estudio, comenta: “Las plantas nos están enseñando algo como sociedad. En los bosques, nada crece solo: las plantas se conectan, se transfieren nutrientes y se sostienen unas a otras de manera silenciosa. Tal vez, en un mundo marcado por el individualismo y el agotamiento relacional, estamos volviendo a valorar vínculos más humildes, menos demandantes, pero profundamente sostenedores”

Acerca de Voices!

Voices! Research & Consultancy es una empresa con foco en la investigación social, política y de mercado, con el objetivo de proporcionar consultoría a las organizaciones usando rigurosas metodologías y enfoques innovadores. El equipo de VOICES! tiene una amplia experiencia en estudios nacionales e internacionales y ha participado en las investigaciones con encuestas más importantes del mundo.