Terapia Hormonal en la Menopausia: evidencia actual respalda su uso seguro
Terapia Hormonal en la Menopausia: evidencia actual respalda su uso seguro en mujeres correctamente seleccionadas.
Desde la Sociedad Argentina de Cardiología y la Fundación Cardiológica Argentina, a través del Área Corazón y Mujer “Dra. Liliana Grinfeld”, en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, afirmaron que ninguna mujer debe iniciar o suspender un tratamiento de terapia de reemplazo hormonal en la menopausia (TRH) sin la consulta previa con su médico de cabecera, su ginecólogo/a y, cuando corresponda, su cardiólogo/a. ‘La medicina actual dispone de herramientas diagnósticas y terapéuticas que permiten acompañar esta etapa con seguridad, rigor científico y un enfoque centrado en la paciente’, destacaron.
Durante décadas, la terapia de reemplazo hormonal en la menopausia —basada en la administración de estrógenos, solos o combinados con progesterona según el caso— fue el tratamiento más eficaz para aliviar los síntomas vasomotores, prevenir la pérdida ósea y tratar el síndrome genitourinario asociado al climaterio. Sin embargo, a partir de 2002, la publicación inicial del estudio Women’s Health Initiative (WHI) generó preocupación global al asociar su uso con un aumento de eventos cardiovasculares y cáncer de mama en determinadas poblaciones. 1
Con el paso del tiempo, nuevos análisis del WHI y múltiples estudios posteriores permitieron contextualizar esos hallazgos. Se observó que muchas de las participantes de la investigación tenían más de 63 años al inicio del tratamiento y presentaban factores de riesgo cardiovascular previos, lo que no representaba el perfil de las mujeres que habitualmente consultan por síntomas recientes de menopausia. Nuevos análisis estratificados por edad demostraron que en mujeres menores de 60 años o dentro de los 10 años posteriores a la menopausia, el perfil de riesgo-beneficio es favorable 2. Asimismo, posicionamientos de la North American Menopause Society (NAMS) respaldan esta indicación individualizada.3
En línea con esta evidencia, la información técnica difundida recientemente destaca que la TRH es segura y eficaz cuando se utiliza en las mujeres adecuadas y en el momento oportuno . El concepto actual se basa en la llamada “ventana de oportunidad terapéutica”, que señala que el inicio precoz tras la menopausia se asocia con mejores resultados y menor riesgo cardiovascular.
“La terapia hormonal no es un tratamiento universal, pero tampoco debe ser demonizada. En mujeres sanas, menores de 60 años o dentro de los primeros 10 años desde su última menstruación, con síntomas moderados a severos, la evidencia demuestra que los beneficios superan ampliamente los riesgos”, señaló la Dra. Lucía Kazelian , médica cardióloga, Directora del Área Corazón y Mujer ‘Dra. Liliana Grinfeld’ de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA). Y agregó: “Es fundamental evaluar el perfil cardiovascular de cada paciente antes de indicar el tratamiento. Esa evaluación permite seleccionar adecuadamente y ofrecer una opción segura y personalizada”.
¿Quiénes pueden beneficiarse? La evidencia científica coincide en que la THM está especialmente indicada en mujeres que presentan sofocos y sudoración nocturna severa, síntomas que afectan significativamente la calidad de vida; en quienes padecen síndrome genitourinario de la menopausia —como sequedad vaginal, dispareunia o infecciones urinarias recurrentes—; en aquellas con riesgo elevado de osteoporosis o pérdida ósea acelerada; y en mujeres con menopausia precoz o prematura, ya sea natural o quirúrgica . En estos casos, el tratamiento no solo mejora síntomas, sino que también contribuye a proteger la salud ósea y urogenital.
Desde el punto de vista cardiovascular, los consensos actuales subrayan la importancia de una evaluación integral previa. Esta incluye antecedentes personales y familiares de hipertensión, diabetes, dislipidemia, tabaquismo y obesidad; antecedentes obstétricos como hipertensión o diabetes gestacional; enfermedades autoinmunes o trombóticas; así como factores psicosociales que inciden en el riesgo global.
“La consulta previa con cardiología permite estratificar el riesgo y determinar si la paciente es de bajo riesgo cardiovascular, condición en la cual la terapia hormonal puede indicarse con tranquilidad”, explicó la Dra. Mónica Basara, médica especialista en Cardiología, Vicedirectora del Área Corazón y Mujer ‘Dra. Liliana Grinfeld’ de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA). “El enfoque actual es interdisciplinario: ginecología y cardiología trabajan en conjunto para definir la mejor estrategia terapéutica, siempre priorizando la seguridad”, insistió.
Por el contrario, existen situaciones en las que la THM no está recomendada. No debe indicarse en mujeres con cáncer de mama activo o antecedentes de enfermedades hormono-dependientes, patología endometrial no controlada, enfermedad hepática grave, enfermedad cardiovascular establecida de alto riesgo, ni en quienes tengan antecedentes de trombosis venosa profunda o embolia pulmonar. En estos casos, el balance riesgo-beneficio resulta desfavorable y deben considerarse alternativas.
Afortunadamente, hoy se dispone de opciones no hormonales para mujeres que no pueden o no desean recibir THM. Existen fármacos específicos para el control de sofocos, así como intervenciones con respaldo científico como la terapia cognitivo-conductual, el mindfulness y los cambios en el estilo de vida —incluyendo actividad física regular, alimentación saludable y abandono del tabaco— que contribuyen a mejorar el bienestar general.
La comunidad científica internacional coincide en que la menopausia es una etapa fisiológica, pero los síntomas no deben naturalizarse cuando impactan de forma significativa en la calidad de vida. La información actual permite desterrar mitos y tomar decisiones basadas en evidencia.
“La clave es la individualización. No todas las mujeres necesitan terapia hormonal, pero muchas pueden beneficiarse de ella de manera segura. La decisión debe tomarse de forma informada, evaluando riesgos y beneficios en cada caso”, concluyó la Dra. Kazelian.
Acerca de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC)
Fue fundada en 1937, sus líderes provenían de renombradas universidades nacionales (Universidad de Buenos Aires, Córdoba y de Rosario), así como de prestigiosos hospitales públicos; este origen se refleja en su sólido compromiso con la calidad de la educación médica y la investigación clínica. La herencia intelectual de la SAC está íntimamente ligada a Bernardo Houssay y se manifiesta en sus fundadores y presidentes, entre los que se destacan Braun Menéndez, Oscar Orías y Alberto Taquini. Estos referentes demuestran que la esencia de nuestra institución radica en la educación y la investigación.
Cuenta con más de 6.500 miembros incorporados en las siguientes categorías: titulares, activos, adherentes, adscriptos, correspondientes nacionales, correspondientes extranjeros, honorarios, vitalicios, benefactores y asistentes. Posee 25 Consejos Científicos que representan a cada una de las subespecialidades y 35 Distritos Regionales distribuidos a lo largo del país. Entrena y capacita a enfermeros y técnicos.
Lleva adelante tareas de formación continua desde las etapas iniciales de la residencia hasta en las subespecialidades. El Instituto de Educación Médica Continua se encarga de coordinar la docencia en función de la realidad epidemiológica argentina y de la región hasta en los últimos avances, ofreciendo diversas modalidades de actualización.
La SAC organiza simposios, jornadas, reuniones científicas y encuentros nacionales, internacionales y regionales en todo el país. Además de su afamado Congreso SAC que reúne a más de 14.000 profesionales de la cardiología de Sudamérica y el Caribe, con la visita de referentes de USA y de la Comunidad Europea.
Acerca de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA)
La Fundación Cardiológica Argentina (FCA) es una entidad de bien público no gubernamental, sin fines de lucro, que se encuentra constituida por profesionales de diferentes especialidades que trabajan en forma honoraria y conforman así el Comité Ejecutivo.
Desde su creación, se mantiene entrenando a miles de personas, tanto médicos como comunidad en general, en reanimación cardiopulmonar y el uso de DEA y es pionera en el país en la difusión de la enseñanza de la reanimación cardiopulmonar.
Tiene presencia en todo el país por medio de los Distritos Regionales de la Sociedad Argentina de Cardiología. Está afiliada a la Federación Mundial del Corazón (World Heart Federation) y a la Fundación Interamericana del Corazón (Interamerican Heart Foundation).
Referencias:
1) Risks and Benefits of Estrogen Plus Progestin in Healthy Postmenopausal Women. Disponible en:
https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/195120#google_vignette
2) Hormone therapy in the postmenopausal years: considering benefits and risks in clinical practice. Disponible en: https://academic.oup.com/humupd/article/27/6/1115/6357317
3) The 2022 hormone therapy position statement of The North American Menopause Society. Disponible en:

