No siempre la culpa es de los otros

Entre datos económicos, deuda y política reciente, una mirada sobre el rumbo del país y la pregunta de fondo: ¿de quién es la responsabilidad?

Por Fabián Medina – Economista

Desde el domingo pasado, 1/3, a la fecha tuvimos algunos temas nuevos para tocar y otros que se agravaron. Entre los temas nuevos tuvimos, primero de todo, ese mismo domingo, el discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso Nacional más “ordinario” de toda la historia de nuestra Patria, sembrado de insultos, provocaciones y agresiones constantes de quien ejerce la primera magistratura tanto hacia la oposición como hacia las ideas de una gran parte de la población que la está pasando realmente mal, consecuencia de las políticas financieras que implementó este gobierno a las 48 hs de haber arribado al lugar que supo ganarse utilizando el cansancio y la rabia, incluso el fastidio por la historia reciente de la población con resultados políticos que no pudieron recuperar la tranquilidad en cada una de las vidas de los vecinos de todo nuestro país.

Haciendo un rápido paneo podemos asegurar que, en el período 2016–2019, Mauricio Macri estableció los trabajadores en blanco pobres —algo que nunca había pasado en nuestra historia— con una baja de 20% del poder de compra, por usar como ancla inflacionaria los salarios y jubilaciones, luego de haber acumulado 300% de inflación (IPC) contra 150% de suba en paritarias de trabajadores en blanco, potenciando la cantidad de planes sociales de 300 mil a 1,3 millones y cajoneando cerca de 150 mil expedientes de pensiones por discapacidad que cubrían los requisitos legales y médicos.

Entre 2019 y 2023, Alberto Fernández únicamente pudo recuperar 2,5% de ese poder de compra perdido por trabajadores privados, reduciendo los planes sociales de 1,3 millones a 1,1 millones, como también aprobando pensiones que cubrían los requisitos para su otorgamiento, que pasaron de 940 mil a 1,1 millones, pero con una gran suba inflacionaria. Aun así, los trabajadores tenían que ir con un batán con los pesos al supermercado; aquellos que estaban en negro todos los meses compraban casi lo mismo.

Pero desde el 12/12/2023, ese poder de compra cayó cerca de 30%, consecuencia de la brutal recesión autogenerada que ya se está transformando en depresión económica. Si bien, en palabras del Presidente, los salarios subieron tres veces en dólares, no tienen relación con los gastos fijos de las casas de cada uno de nosotros, que en dólares subieron seis veces. Por lo tanto, nadie llega a fin de mes, solamente aquellos de la clase más alta, que representan el 5% de la población, o lo que es lo mismo 2,3 millones de argentinos, que cuentan con la posibilidad de tener ingresos superiores a $3 millones sin ser más de tres personas en las familias.

El nivel de insulto, provocación y agresión es a los efectos de no adelantar nada, como corresponde a un discurso de apertura de sesiones, porque no tiene nada para comunicar a la población más que mayores niveles de inflación —como viene sucediendo desde mayo de 2025 hasta hoy—, pobreza y desocupación. Como adelantamos hace ya unos meses, habría que incluir como desocupados a las 600 mil personas que se encuentran obteniendo ingresos allí, lo que representa una desocupación real del 11% a hoy, ya que el último dato de desocupación comunicado en diciembre de 2025 por el INDEC fue de 6,6%, y los trabajadores de plataformas representan 4,5% de la población en edad de trabajar, entre 18 y 65 años. No tomamos la modificación de 6,6 a 6,3 publicada el 18 de febrero, porque no nos otorga seriedad, ya que solo modificaron el dato final y sigue existiendo en su totalidad el informe anterior.

El día martes 3 se publicó en Estados Unidos el informe del Bank of America que aconsejaba a sus clientes deshacer las posiciones en bonos argentinos al 2035, es decir, Globales 2035 (GD35), con base en que Argentina está volviendo al sobreendeudamiento. La semana anterior se justificó la emisión del bono AO27, solo comprable en dólares en el mercado interno, a TNA del 6% (solo cubre el riesgo país de Argentina sin tasa internacional), con vencimiento al 31/10/2027 y tasa efectiva de casi 11% en dólares, expresando que se realiza a los efectos de juntar dólares para los próximos pagos a los bonistas del 9 de julio de 2026, 9 de enero de 2027 y 9 de julio de 2027, con lo cual se reconoció que no existen en la realidad todas las declaraciones que vienen haciendo los funcionarios de Economía y del BCRA.

El informe del Bank of America es el sexto en el transcurso de los últimos 45 días, y el resultado de su publicación es que, desde allí en adelante, esos bonos perdieron a razón de 1% diario. Ello puede implicar que una salida masiva genere una zozobra cambiaria en nuestro país por sobreoferta de bonos, con caída de sus valores y suba del riesgo país.

A manera de continuidad del último viernes de febrero, continúa la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, involucrando también ahora a otros países como Líbano, con un creciente valor del petróleo en el mundo. Desde que se inició, el barril se encontraba en U$S 72,5 y este viernes 6 de marzo llegó a tocar los U$S 94, es decir, casi un 29% de aumento.

Para nosotros sería algo muy favorable si tuviéramos una economía saneada y, como productores, tuviéramos costos de producción en nuestra moneda, porque podríamos obtener muchísimas reservas por la venta de petróleo y gas al mundo. Pero, como estamos todavía atados a lo más nefasto que nos pasó en la historia, que fue la convertibilidad, esos costos los tenemos en dólares y solamente podemos generar muy pequeñas acumulaciones, también consecuencia de haber vendido a precio vil los pozos convencionales —por no decir a pérdida— que todavía se encuentran en plena explotación.

Todo esto nos va a generar mayores niveles de pobreza como consecuencia de la suba del gas, la electricidad, los combustibles y los alimentos por el aumento del precio internacional, cuando nuestros vecinos y conciudadanos tendrían que estar mucho mejor y habiendo recuperado ese casi 18% que faltaba en 2023 de los trabajadores en blanco pobres del 2016. Pero, en cambio, desde el 10/12/2023 se generó otro fenómeno nuevo e inaudito en el mundo: que un país crezca 3,5% anual habiendo cerrado 22.000 de las 515.000 empresas que existían en 2023 y con casi 300.000 trabajadores registrados menos.

Con todos los datos otorgados es que surge la pregunta: ¿siempre la culpa es de los otros? Llámense kukas, zurdos, comunistas, woks, progres o como quieran. ¿O es que acaso el plan financiero fracasó rotundamente, quedando ya expuesto al escarnio público el hartazgo, asco y repulsión por las medidas implementadas, colocando siempre la zanahoria adelante del conejo? Hoy la mayor parte del país está agotada, y con razón, porque como mucho a fines de 2024 ya podría haber estado en mejores condiciones y no tener que sufrir por atención médica, como están sufriendo los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas por el desfalco generado en estos dos años por el otrora ministro que confluía en los “trencitos de la alegría” con el presidente, aunque no sabemos cuál de los dos era la locomotora.