Mucho más que libros: Palabras del Alma como refugio comunitario
Educación, cultura y organización comunitaria.
Por Camila Gómez
Hernán Nemi, director de la Biblioteca Palabras del Alma, reconstruye la historia de un proyecto nacido en el barrio Peruzzotti, en Pilar. La institución combina alfabetización, apoyo escolar, cultura y organización comunitaria para acompañar a niños, jóvenes y adultos.
“Estamos construyendo la biblioteca donde vamos a vivir”. Una niña pronunció esa frase mientras los vecinos levantaban la sede propia de Palabras del Alma. Para Hernán Nemi, director de la institución, la expresión resume aquello que el espacio construyó con los años: pertenencia.
La historia comenzó en el año 2000. Un grupo de docentes y estudiantes del Colegio Madre del Divino Pastor empezó a brindar apoyo escolar en el barrio Peruzzotti. El trabajo con los chicos permitió descubrir otras necesidades y ampliar progresivamente la propuesta.
En 2008, el grupo fundó formalmente Palabras del Alma. La biblioteca funcionó durante sus primeros meses de manera ambulante, todos los sábados, en la plaza del barrio.
“Nunca pensamos una biblioteca tradicional”, explica Nemi. Sus fundadores discutieron incluso si el proyecto debía convertirse en un centro cultural, un centro comunitario o una cooperativa. Finalmente eligieron el formato de biblioteca, pero conservaron un objetivo más amplio: ensanchar los horizontes de los vecinos.
Los libros comenzaron así, a convivir con la alfabetización, el apoyo escolar, el teatro, los talleres y los microemprendimientos. Para Nemi, la biblioteca debía acercar experiencias que muchas veces no estaban disponibles dentro del barrio.
En 2009, un café literario dedicado a Mario Benedetti e Idea Vilariño confirmó esa búsqueda. Vecinos del barrio y personas de otros lugares de Pilar compartieron poemas, canciones y conversaciones. “Queremos que la biblioteca sea esto”, recordaron entonces Nemi y otra de las fundadoras.
Las necesidades actuales mantienen esa propuesta en permanente transformación. Nemi señala que algunos niños llegan a tercer o cuarto grado sin haber aprendido todavía a leer y escribir. Palabras del Alma trabaja especialmente con ellos, mediante el apoyo escolar y la alfabetización.
“Es muy difícil enfrentar los desafíos del mundo actual si no se sabe leer y escribir”, sostiene el director. La institución también acompaña a familias con dificultades para acceder a los alimentos y refuerza sus desayunos, meriendas y acciones de ayuda alimentaria.
La falta de trabajo, los problemas habitacionales y los consumos problemáticos también aparecen entre las situaciones que atraviesan a la comunidad. Frente a esas dificultades, la biblioteca genera espacios de formación y talleres. Un curso de cocina permitió, por ejemplo, que algunos participantes realizarán luego sus propios emprendimientos.
Sin embargo, Nemi identifica otra vulnerabilidad menos visible: la dificultad para organizarse con otros. Palabras del Alma trabaja actualmente en los barrios Peruzotti, Nuestra Señora del Pilar y Vicente López, además de desarrollar actividades en más de treinta comunidades guaraníes y colonias campesinas de Misiones.
“Si hay organización comunitaria, es más fácil encontrar caminos, encontrar soluciones”, afirma Nemi. La biblioteca intenta llevar esa idea a la práctica mediante una radio comunitaria, un grupo de teatro, una huerta, actividades deportivas, apoyo escolar, el Plan FinEs y almuerzos compartidos.
“Yo nací en la biblioteca” resume un joven de 16 años sobre su relación de pertenencia con la biblioteca. Para Nemi, esa apropiación confirma el propósito original. Palabras del Alma busca ser un lugar donde una persona pueda leer, estudiar, cultivar, cocinar, hacer radio, participar de una obra de teatro o simplemente encontrarse con otros.
La biblioteca nació para acercar libros, pero terminó construyendo algo más difícil de guardar en un estante: un espacio donde los vecinos pueden aprender, compartir dificultades y reconocerse como parte de una comunidad.

