El dúo inmovilizador ataca de nuevo
Los mismos diagnósticos y recetas vuelven a impactar en la economía real, con caída de actividad y mayor fragilidad productiva.
Por Fabián Medina – Economista.
La historia reciente de nuestro país marca que en la actualidad tenemos un dúo de técnicos particularmente resistidos por la cantidad de horrores que acumulan desde que se inició el primero en las cuestiones del quehacer nacional, pero nunca tuvieron intenciones de solucionar los problemas de todos, sino solo equivocarse y seguir equivocándose constantemente, para decirlo simpáticamente.
El primero de ellos incursiona en gobiernos desde 1999 hasta hoy, en tres de ellos, y en cada uno fue peor que la vez anterior. Nos referimos a los gobiernos de 1999-2001, 2016-2018 y 2023 a hoy, y no es otro que el inefable Federico Sturzenegger, que entre 1999 y 2001 fue responsable del megacanje con bonistas y del blindaje con los organismos internacionales, mientras que ambos en esa oportunidad terminaron en el default del 2001, con muertos en las calles de nuestra patria. Entre 2016 y 2019 fue el responsable del cambio de las Lebacs, que las llevó del 38% anual que recibió al 92%, y las cambió por las Leliqs, que al momento de irse en 2018 ya se encontraban en 85%.
Desde 2016 a hoy se le sumó el licenciado Luis Caputo, que empapeló el mundo hasta diciembre de 2017 por un total aproximado de U$S 130 MM con bonos argentinos y que, a partir del 18 de enero de 2018, no se les permitió generar nuevos bonos ni obligaciones negociables a empresas argentinas, siendo la primera en caer en esa trampa Telecom Argentina.
Endeudamiento y decisiones económicas
En forma conjunta, desde ese momento firmaron los dos acuerdos con el FMI en mayo y agosto de 2018 por U$S 35 y 57,8 MM respectivamente, con un préstamo de corto plazo colocando en garantía 11 toneladas de oro en septiembre de ese 2018 por un total de U$S 500 millones, que se debía abonar en marzo de 2019, momento en que ya no se encontraban ninguno de los dos en ese gobierno y, por ende, tampoco se pagaron, perdiendo el oro colocado en garantía. En ese 2018 el IPC acumulado fue del 48,7%, duplicando el 2017 que fue del 24,8%.
Pero acá el dato importante para ver es el de la capacidad instalada y, para ello, vamos a ver con datos oficiales del INDEC los siguientes:
- 2018 Febrero: 64,4%
- 2018 Diciembre: 56,6%
- 2019 Diciembre: 56,9%
- 2020 Octubre: 61,8%
- 2026 Febrero: 54,6% (último comunicado)
Tomamos el mes de febrero en 2018 y 2026 porque transcurrieron ya dos años completos de gobierno y son comparables, pero la muestra de octubre de 2020 es saliendo de la inactividad de la pandemia de COVID-19. Allí podemos ver que, cuando se aplican a los mismos problemas diagnosticados las mismas soluciones, siempre obtenemos los mismos resultados, y los que siempre sufren esos embates son los mismos sectores, como la industria automotriz con sus periféricos y la industria textil.
En este caso se abrió completamente la importación en ambos sectores y se cayeron como un piano, lo que genera también un gran cúmulo de desocupados. Recordemos que en 2020 se tuvo que reestructurar la deuda infinita con los bonistas internacionales, que había crecido de 100 MM a 235 MM, y la vuelta al FMI de 0 a 45 MM, obteniendo como resultado una baja de la deuda externa cercana a los 65 MM.

Conflictos internos y consecuencias actuales
Cuando ambos miembros del dúo inmovilizador, en diciembre de 2023, volvieron a endeudar al país con el FMI (aunque no se aprobó por el Congreso nacional, ya que el DNU que se aprobó era “únicamente para iniciar gestiones” y formalmente no es una deuda legal del país), y además sacaron del país las 11 toneladas de oro compradas en 2021 para reponer las pérdidas en 2019 por el gobierno argentino, sin saber el destino cierto, lo cual constituiría una malversación de fondos públicos con asociación ilícita de quienes generaron esa salida del país.
Con esto se encuentra también el agravante de que hoy los controles de salida del país, que debiera realizar Aduana, los realizan las mismas empresas que los exportan, sin ejercer control sobre los contenedores y registrando una posible subfacturación cercana a los U$S 30 MM anuales por salida y liquidación de ellas.
El dúo inmovilizador hoy está tan peleado entre ellos que al más antiguo le ofrecieron la Jefatura de Gabinete de Ministros y el más novel confirmó que, si asumía, se retiraba de su función. Incluso uno mandó la Ley Hojarasca, que pretende sacarle los fondos a la FAM, y el otro ahora pretendería que se elimine la encuesta de gasto, lo que puede preparar el camino para un nuevo y actualizado IPC, sin importarle los trabajadores que dependen de ese trabajo, ya que de acuerdo a la Ley Bases los agentes de la llamada Resolución 48 quedarían sin trabajo y los de planta permanente en disponibilidad.

