Nueva aceleración de la inflación en marzo: 3,4%

El INDEC anunció un aumento del 3,4% en marzo para el Índice de Precios al Consumidor (IPC), poniendo de manifiesto una nueva aceleración de la inflación mensual, situándose por encima del límite del 3% (Gráfico 1).

Esta tendencia está cada vez más influida por el aumento sistemático desde mayo del año pasado de los precios regulados por encima del promedio general, contrapartida forzosa del ajuste del gasto público en subsidios.

El segmento de Alimentos y bebidas, si bien tendencialmente de cerca la dinámica del tipo de
cambio oficial, mostró impulsos adicionales relacionados con el alza del precio de la carne.

Los precios regulados (energía, transporte, comunicaciones, educación privada, vivienda, etc.)
volvieron a liderar los aumentos mensuales, destacándose Educación (12,1%), Transporte (4,1%) y Vivienda (3,7%). El aumento de los precios de la educación privada en marzo se debió
básicamente a la actualización de aranceles y al aumento de los costos. A esto se suma la
eliminación de regulaciones estatales sobre aranceles dispuesta por el gobierno nacional que
permitió a las instituciones privadas ajustar precios.

En el caso del rubro Vivienda el aumento fue causado principalmente por el alza del precio de la electricidad, sumado al hecho que desde marzo comienzan a impactar en los consumidores las modificaciones al esquema de subsidios. Por último, en el caso del Transporte el principal factor de ajuste fue el precio del combustible. Solo en marzo hubo un aumento del 24% en el precio de la nafta, muy asociado al shock de precios internacionales del petróleo en el contexto de la guerra de EEUU e Israel con Irán.

Así, los precios regulados aumentaron 5,1% en marzo, mientras los estacionales crecieron 1% y
la inflación núcleo lo hizo en 3,2%. Los precios sectoriales mostraron esa tendencia (Cuadro 1).

La tendencia de los precios se explica entonces por dos grandes factores. Por un lado, el alza de
los precios regulados que lideran la inflación general y produce un efecto acumulativo (indexatorio) sobre casi todos los costos y precios de la economía (incluidos los salarios). Por otro, la tendencia estable del tipo de cambio nominal que tiende a anclar el precio los alimentos (por eso se redujo el costo de la canasta básica).

La excepción es claramente el precio de la carne cuya dinámica responde a factores específicos.
En los últimos años viene ocurriendo cada vez que el precio interno de la carne tiende a seguir el precio de las exportaciones cárnicas especialmente dirigidas hacia China. Actualmente casi el 75% de la producción de carne se exporta a China, un país que paga precios crecientes. A esto se
suman los problemas del peculiar ciclo de oferta del sector cárnico.

Con el registro de marzo la dinámica de los precios relativos resulta muy clara: los precios
regulados por el gobierno empujan la inflación promedio y son la contrapartida del ajuste del gasto público en subsidios (Gráfico2).

Dado que la meta de superávit fiscal parece estar permanentemente bajo amenaza, el gobierno
decide acelerar el ajuste del gasto, focalizando en los subsidios. El alza de tarifas resultante se
convierte, crecientemente, en el principal factor de aceleración de la inflación.

Informe Completo